En la actualidad se oye hablar mucho de porteo, y no son pocos los portabebés que vemos por la calle. Sin embargo, los orígenes del porteo se remontan a la antigüedad y, lejos de ser una moda, su razón de ser se debe a la necesidad de las mujeres de conciliar su vida diaria con el cuidado de sus hijos. Portear contribuye, además, con una serie de beneficios para el bebé y el porteador.

Puede que la palabra porteo sea nueva, pero no su significado ni a lo que se refiere. De un tiempo a esta parte es algo que parece estar de moda, pero no es una moda como tal: yo lo veo más como una forma de vida.

El porteo es una tradición ancestral que han venido usando muchas culturas desde hace miles de años.  No podemos saber con exactitud como de antiguo es, pero hay referencias desde el 1.400 a.C.

Madre y bebé tumba de Menna

Madre con niño Tumba de Menna – Sobre 1400 a.C.

La historia nos muestra ejemplos abundantes de cómo los bebés han sido porteados desde siempre, desde la cuna de la civilización: esculturas greco-romanas y etruscas, ilustraciones y pinturas de diversas culturas, mosaicos, pinturas y manuscritos medievales, esculturas precolombinas, de la cultura Sinú (Centro América) o Yoruba (África) y, acercándonos hacia el siglo XX muchas representaciones más.

San Cristóbal llevando a Cristo Niño

San Cristóbal Salmo de Westminster – Sobre 1250

Sólo he necesitado bucear unos minutos por internet para encontrar todo esto y más. Queda más que patente que el porteo no es algo moderno, sino que siempre ha estado ahí.

Madre y niño Pepohoan

Madre y niño Pepohoan – 1875

Los niños han ido en brazos de sus madres desde el inicio de los tiempos.  Los carritos son un invento relativamente reciente, hace apenas dos siglos no existían. Es un invento consecuencia de la revolución industrial, de la incorporación de la mujer al mundo laboral.

Antes de ellos las mamás llevaban a sus bebés encima para todo, era su manera de conciliar y atender las necesidades del bebé,  poder atender a los hermanos mayores, ir al campo a trabajar, realizar sus tareas, etc.

Madre japonesa con su hijo

Madre japonesa con su hijo – Antes de 1902

Por tanto, ¿dónde está la moda que nos quieren hacer creer que existe desde hace unos años? Es cierto que hay muchos tipos y marcas de portabebés pero, en realidad, son una herramienta, quienes suelen verlo y usarlos porque “está de moda”, acaban haciéndolo de forma incorrecta y con portabebés inadecuados.

Conozco pocos bebés, por no decir ninguno, a los que no les guste ir en brazos, estar en contacto con sus madres, aunque no puedo asegurar que a todos los niños les guste ser porteados. Cada bebé es diferente, sus necesidades no son las mismas; mis dos hijas son como el día y la noche, pero a ambas les gusta que las porteemos. Tiendo a pensar, cuando me dicen que a un bebé no le gusta que lo porteen, que no se ha dado con el portabebé adecuado y por ello puede que no le guste el sistema, pero seguro que le gustará ir en brazos de su madre.

El porteo seguro garantiza un contacto continuo  y una posición beneficiosa para su desarrollo. El beneficio lo reciben tanto el bebé como el adulto. No hay límites, ni de peso ni de edad.  Podemos portear de la misma forma a un recién nacido que a un niño de dos años, pero es importante saber cómo hacerlo bien y de manera segura respetando la fisionomía y fisiología de bebé y porteador.

Son numerosos los beneficios que el porteo puede aportar a su desarrollo psicomotor, emocional y físico. Llevar al bebé en brazos armoniza sus latidos, temperatura, respiración y movimientos con los del porteador y estimula su desarrollo neurológico. No me olvido de los beneficios para el porteador, que no son pocos: refuerza los lazos de unión y comunicación con el bebé, se favorece una relación más íntima, fortalece los músculos de la espalda, etc. Esto suele ser un punto muy importante para los padres, llevar a sus hijos les permite estar más integrados en ese establecido vínculo madre-hijo.

Madres porteando

En la actualidad existen numerosos tipos de portabebés, lo que permite que cada familia pueda encontrar el sistema más adecuado a ellos. Quizá los más extendidos sean los fulares, bandoleras y mochilas, aunque hay muchas más opciones.  Hay diferentes tipos de tejidos que se adaptan en función de las necesidades de cada etapa del bebé. A mí, personalmente, me gusta que cada familia pruebe, toque, conozca todas las opciones para así poder elegir el portabebés más adecuado a su situación. Considero importante encontrar un portabebés adecuado, seguro y de calidad para poder beneficiarnos de todas las ventajas que el porteo nos ofrece.

Los bebés pertenecen a nuestra sociedad, no se ha inventado nada nuevo, recuperamos parte de nuestro instinto como mamíferos, algo que nuestra naturaleza nos dice que es lo que debemos hacer si nos escuchamos a nosotros mismos y no a los demás. Algo muy necesario en esta sociedad que cada vez nos desvincula más de nuestros instintos.

 

IMÁGENES:

¡Si te gusta, comparte!