Una asesora de lactancia es una madre con experiencia propia en lactancia materna y que además se forma para adquirir conocimientos que le permitan apoyar a otras madres en la resolución de dudas o problemas que le puedan surgir en su lactancia.

Y en mi opinión, una asesora de lactancia también es siempre una voluntaria y por tanto nunca cobrará a una madre por el apoyo que le presta.

Antes de empezar a preparar este artículo busqué en Internet a ver qué definiciones encontraba y me topé con este magnífico artículo de Eloísa López, ¿Qué es una asesora de lactancia?, que podría suscribir prácticamente palabra por palabra. Así que, en vez de enrollarme más con las explicaciones, os animo a leer el artículo de Elo para conocer con detalle qué es y qué no es una asesora de lactancia.

Respecto a cómo convertirse en asesora de lactancia, que yo sepa, no hay ninguna norma escrita al respecto. Los únicos requisitos que creo que todo el mundo considera imprescindibles son: ser madre y haber amamantado. Esto se debe a dos motivos:

  • Una asesora de lactancia realiza el apoyo de madre a madre, es decir, de igual a igual.
  • La asesora necesita primero vivir la experiencia de la maternidad y la lactancia materna para poder acompañar a otras madres en sus lactancias.

Las asesoras de lactancia realizan su labor en un grupo de apoyo a la lactancia materna (GALM). Un GALM es un grupo de madres que se reúnen periódicamente para apoyarse unas a otras en sus lactancias, compartiendo dudas, información y experiencias. Suele ser el propio GALM el que marca los requisitos y la formación que una madre debe cumplir para convertirse en una de sus asesoras.

Es decir, no existe ningún curso que podáis hacer para obtener un “título de asesora” y, sin más, poneros a ejercer esa labor porque no existe una titulación “genérica” de asesora de lactancia. Hay formaciones en lactancia que os ayudarán a ser mejores asesoras y también hay formaciones de capacitación de algunos GALMS para que podáis ejercer de asesoras en esos grupos.

Dicho esto, aquí os dejo mi “hoja de ruta” para convertirse en asesora de lactancia, basada en mis experiencias de estos últimos años.

¿Cómo me hago asesora de lactancia?

  1. Hazte miembro de un grupo de apoyo: Si vives en España, puedes consultar los grupos españoles en la web de la IHAN (Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia). Si no hay un GALM en tu localidad, ya va siendo hora de crearlo. Busca 3 ó 4 madres interesadas en lactancia materna que tengan ganas de reunirse periódicamente y ¡lanzaos a la aventura!
  2. Asiste a cursos, talleres y jornadas: En primer lugar viene bien cursar una formación básica que abarque todos los aspectos relacionados con la lactancia materna. Esto te dará una perspectiva global de a qué te vas a enfrentar y también te ayudará a identificar tus puntos fuertes y tus puntos débiles. Después puedes ir realizando formaciones más avanzadas y específicas.
  3. Lee todo lo que caiga en tus manos: Y cuando digo todo es TODO. Sobre fisiología, contraindicaciones, medicación, pruebas diagnósticas, protocolos, etc. Y de todo tipo de fuentes, las malas y las buenas, así aprenderás a diferenciarlas, te irás formando tu propio criterio y además podrás orientar a las madres sobre dónde buscar información veraz y fiable.
  4. Fórmate también en asesoramiento: Necesitas diversos conocimientos de fisiología, patologías, etc., pero igual de importantes son las habilidades de escucha, apoyo, comunicación… Algunas mujeres vienen muy preparadas “de serie” con estas aptitudes, pero hay técnicas y recomendaciones que se pueden aprender, por fortuna para las que tenemos algunos problemillas en mantenernos calladas y escuchar con atención o en transmitir claramente ciertos conceptos o instrucciones.
  5. Aprende de otras asesoras: Por lo general, todas las asesoras solemos estar más que dispuestas a ayudar a otras asesoras y colaborar con ellas, independientemente de la experiencia que tengamos unas u otras.
  6. Practica con las madres: Con precaución pero sin miedo. Al principio sé que asusta y una misma se reprime por no querer empeorar las cosas, pero aprenderás muchísimo más y mejor si pones en práctica los conocimientos adquiridos. Las reuniones de tu GALM son el escenario perfecto: en un círculo de mujeres y arropada por tus compañeras.
  7. Dosifica tus energías: Tómate esta actividad como una maratón. Asesorar a madres es muy gratificante pero también agotador y en ocasiones demoledor. Necesitarás muchas recargas “emocionales”. Aquí el GALM te será también de mucha ayuda, así que apóyate en tus compañeras. Por mucho que lo diga, me temo que nunca podré evitar que las asesoras se quemen en algún momento, es “ley de vida de asesora”. Pero nunca dejaré de decirlo, así al menos cuando sucede no te pilla desprevenida y puedes afrontarlo mejor.
  8. Fórmate en herramientas TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación): Ciertamente esto no es necesario para ser asesora de lactancia, pero yo lo encuentro altamente recomendable. Las TIC te permiten acceder a: formación online, multitud de fuentes de información, equipos de trabajo colaborativo, otras asesoras, profesionales de salud implicados, miles de madres… Te lo pone todo a un click de distancia y además en el horario que más te convenga.

Existen muchas más recomendaciones que podría daros, pero esas ya son para cuando hayáis iniciado el camino, y espero poder plasmarlas en un próximo post. Pero sí que me gustaría hablaros aquí de otro aspecto del asesoramiento en lactancia materna: la profesionalización.

Veamos lo que Eulalia Torres, presidenta de Alba Lactancia Materna, nos dice sobre las asesoras de lactancia:

Las asesoras de lactancia son mujeres que dan horas de su tiempo realizando actividades de voluntariado en asociaciones que desarrollan servicios gratuitos de apoyo a mujeres que quieren amamantar, basados en la ayuda mutua y el apoyo entre iguales. Se trata de una tarea asociativa y de voluntariado no de un trabajo remunerado, cobrar para ayudar a una madre en su lactancia basándose en un supuesto “título de asesora de lactancia” simplemente es ilegal. La titulación de asesora la otorgan las diferentes asociaciones pro lactancia a sus miembros siempre que cumplan los requisitos estipulados (experiencia, formación, etc.) y simplemente significa que esta madre está autorizada por la asociación a la que pertenece para coordinar servicios de voluntariado social dentro de esta asociación.

(Texto extraído del artículo Asesoras sin remuneración, por Albá Padró)

Este texto, así como el artículo en el que aparece, vienen originados porque hay algunas asesoras de lactancia que realizan su labor de forma profesional, es decir, que cobran por ello a las madres. Respeto esta opción, aunque no la comparto como he dicho al principio del post, ya que para mí una asesora de lactancia es una voluntaria. Y estoy de acuerdo con Alba en que estaría bien que estas personas que cobran por asesorar en lactancia materna utilizaran otro tipo de denominación para la labor que realizan. De esta forma se evitarían malentendidos entre las madres y también situaciones confusas con las asesoras voluntarias cuando una madre te vienen exigiendo ciertos servicios o cierto nivel de implicación que tú no puedes darle.

Y termino comentando que sí que existe una figura profesional para el asesoramiento en lactancia materna. Se trata de las consultoras certificadas IBCLC. Esta certificación es emitida por la IBCLE (International Board of Lactation Consultant Examiners) y es la única titulación de experta en lactancia materna reconocida internacionalmente. Desgraciadamente en la actualidad solo se puede acceder a esta titulación si eres profesional sanitario.

Espero que el artículo os haya aclarado vuestras dudas sobre el tema. Si os ha quedado alguna duda o necesitáis ampliar algún punto del post, os invito a dejar un comentario e intentaré contestaros lo mejor que pueda.